La palabra gaucho se usó
en las regiones del Plata, Argen
tina,
Uruguay, y Brasil, (aunque allí la palabra es gaúcho) para
designar los jinetes de la llanura o pampa, dedicados a la
ganadería. Aunque se han propuesto muchas etimologías, no es
claro todavía el origen de esa palabra. Una de las más
populares es la que hace derivar a gaucho de "guahu-che",
que en araucano significa "gente que canta triste".
Fruto de la mezcla de
sangres española e indígena, comenzó a forjar su original
personalidad en las primitivas vaquerías de la colonia. Allí
aprendió a desempeñar las tareas de ganadería con singular
destreza y fundió su cuerpo con el de su inseparable compañero:
el caballo. Pasaba la mayor parte de su vida sobre el lomo de su
pingo, por eso siempre detestó la agricultura, que lo obligaba
a estar de pie.
Su indómito valor lo
convirtió en uno de los pilares de la emancipación americana.
Fue pastor en los tiempos de paz y soldado en tiempos de guerra.
La
extensión de la llanura pampeana fue la que terminó de moldear
su conducta. Es independiente, de vida errante y costumbres
sencillas. Esa libertad con que enfrenta la vida le traería
aparejados muchos disgustos. Por mucho tiempo se lo marginó,
llegándole su reivindicación con el paso del tiempo, al punto
de convertirse la palabra gaucho en sinónimo de rectitud de carácter
y nobleza de corazón.

La Payada
Payada se llama a las
poesías que el gaucho (payador) cantaba casi recitando con la
ayuda de la guitarra, caracterizándose por ser improvisada y
cantada.
Los principales temas
mencionados eran el origen de la vida, el amor, su hogar o el
misterio de la muerte.
La payada podía ser
individual o a dúo, esta última se llamaba contrapunto y podía
ser a preguntas y respuestas, o sobre varios asuntos; durando,
generalmente, varias horas o días y terminaba cuando uno de los
cantores no respondía inmediatamente la pregunta.
El gusto por las
demostraciones de habilidad del gaucho incluían la del payador.
Acompañado de una guitarra cantaba casi recitando coplas que
improvisaba sobre cualquier tema propuesto. Cuando se
encontraban dos payadores, se establecían duelos de payadas, en
la que uno trataba de vencer al otro, y que se prolongaban según
la habilidad de los intérpretes. Es la payada de contrapunto.
Fue fuente de inspiración
para el poeta Rafael Obligado, en la concepción de su célebre
personaje Santos Vega.
Sarmiento
describió así al payador: "El cantor no tiene residencia
fija. Su morada está donde la noche lo sorprende. Su fortuna,
en sus versos y en su voz".